"Mi único afán es la verdad, y por eso escribo, tal como lo hacían los antiguos, con el único propósito de legar mis pensamientos a quienes algún día sepan apreciarlos y encontrar en ellos materia de meditación." Arthur Schopenhauer



sábado 28 de enero de 2012

Ese abrazo


Existen momentos en nuestra vida en los que las palabras resbalan sobre una superficie impermeable a lo lógico, a lo objetivo. Es una superficie que, al igual que el agua y el aceite se evitan, huye de las palabras a hurtadillas, sin que nadie se de cuenta hasta que se encuentra un charco de letras a sus pies.Esa superficie se llama de muchas maneras: alma, consciencia, ser humano, corazón, ser...

Son momentos de tensión, agobio y preocupaciones los que impermeabilizan nuestro ser ante las palabras de los que más nos quieren y se preocupan de nosotros. Esos momentos llegan y sin avisarnos se van, dejando un remanso de tranquilidad y armonía que nos envuelve de pies a cabeza. Pero mientras están en nosotros, nos cuesta buscarles el significado y la utilidad.

Siempre es importante sacarle una sonrisa al día, pero a veces, están caras las sonrisas. Por eso el saber que estamos a su lado reconforta, tranquiliza y da seguridad en esos momentos de debilidad. Por eso el hacer sonreír a esa persona que lo es todo en nuestras vidas, tiene que ser el objetivo diario, hasta que pasen los malos días. Porque los días mejores llegarán y todos los malos momentos quedarán atrás, en el camino que hemos de recorrer juntos.

Porque cuando las palabras no llegan al interior, lo único, el mejor comunicador de sentimientos, que puede sacar una sonrisa es ese abrazo lento y cálido, seguido de un beso que agita el corazón desde dentro.


1 comentarios:

  1. Sencillamente, precioso. Creo que es uno de tus mejores post, sin duda. Enhorabuena, amigo.

    Un abrazo,
    Nacho

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